
La inocencia del niño, hace que disfrute de las cosas más sencillas de la vida. Los niños también son maestros y hemos de aprender de ellos que la vida es mucho más que los problemas que nos quitan el sueño, y que lo que verdaderamente merece la pena son esos pequeños detalles.
Verónica Arriscado Rodríguez
Concejala de Educación, Cultura y Tercera Edad
Mejorada del Campo