Ayer, después de casi un cuarto de siglo, que se dice pronto, terminó una etapa de mi vida, una puerta que se cierra, el abc, y se abren ante mí, muchas otras ventanas. Quienes me conocen saben que seguiré ahora con más fuerza si cabe luchando por mi profesión, esta vez desde las barricadas. Tengo proyectos en la cabeza, ilusiones, porque a pesar de estar cercano al medio siglo, sigo siendo un iluso empedernido, seguiré dando guerra. Reconozco que son tiempos duros para mí, y para mi profesión, esta maldita profesión que tantos buenos momentos me ha dado, y no pocos sufrimientos.
Agradezco muy sinceramente todas las muestras de apoyo, de simpatía, de cariño que ayer recibí, a muchos no he podido contestar por falta de tiempo, pero prometo hacerlo a la mayor brevedad.