Mi abuelo Juan, “el gallego”, ha cumplido cien años, rodeado de sus hijos, nietos y bisnietos. Tres generaciones le contemplan ¿Que más se puede decir?
Se podría decir mucho, cien años son un pedacito de historia, cien es un número redondo, en cien años pasan muchas cosas, y pasan muy rápidos sino que se lo pregunten a él. Cien años de luchar, trabajar, años de hambre y guerra, años de esfuerzos compartidos con su compañera fiel de toda su vida y que solo hace cuatro que nos dejó, y a la que él recuerda constantemente. Cien años desde su aldea natal en Freans (Ourense), hasta Cercedilla en Madrid.
Un largo camino de mi abuelo, un gallego en Madrid.