Hoy cambio de registro, me he encontrado este corto que quiero compartir con vosotros. Trata de una historia nada nueva, siempre discutible del dilema moral de los profesionales del fotoperiodismo, ¿Qué hacer ante una foto?.
Recuerda mucho la leyenda de Kevin Carter, el fotógrafo sudafricano que terminó suicidándose según dicen las malas lenguas, siempre para acrecentar una leyenda, y de paso crear polémica, por haber hecho la foto del "niño y el buitre en Sudán", que terminó siendo premio pulitzer en 1994. Aunque en realidad lo que le llevó a terminar con su vida fue el asesinato de su compañero y amigo íntimo ken Oosterbroek, durante unos enfrentamientos armados en Tokoza, a unos 15 kilómetros de Johannesburgo (guerra civil en Sudafrica), miembro como él del llamado grupo Bang Bang Club durante el conflicto del Apartheit.
Hoy esa fotografía se ha convertido en un icono del siglo XX.
El corto se llama One Hundredth of a second (una centésima de segundo).
Yo lo tengo claro, ¿Y tú?.